4 de septiembre
4 de septiembre de 1887
Domingo
Haciendo uso del derecho de petición que le otorga la Constitución de la Provincia, el 27/8/1887 un numeroso grupo de vecinos ha firmado y entregado a las autoridades de la Comisión de Fomento un petitorio para comenzar a gestionar la construcción del primer templo católico. Su solicitud se fundamenta en el sostenido crecimiento que viene experimentando el pueblo y en la radicación de numerosas familias de origen piamontés, practicantes en su mayoría de la religión católica. El reciente Censo de Población y Vivienda ha registrado en la zona urbana: 741 católicos y 90 protestantes y en la zona rural: 1.470 católicos, 25 protestantes y 14 sin religión.
En respuesta a la inquietud, la Comisión de Fomento ha realizado para el día de hoy una convocatoria para reunirse en su local y deliberar la formación de una Comisión que finalmente queda integrada por: Pío Chiodi (Presidente honorario); Horacio Girling (Presidente ―en propiedad― quien será reemplazado al poco tiempo por Luis Sanguinetti); Gerónimo Peiretti (Vicepresidente); José Cuffia (Tesorero) y Federico Girelli (Secretario). Se acuerda que la flamante Comisión colectará los fondos y la Comuna, por su parte, aportará dinero y comenzará a gestionar la cesión del terreno ante la Compañía de Tierras.
El 27/11/1887 se colocará la piedra basal sobre el terreno cedido por la Compañía de Tierras al Obispado del Litoral.
4 de septiembre de 1887
Domingo
La Comisión de Fomento (presidida por Otto Bantle) llama a licitación para la compra de 80.000 ladrillos para construir la tapia del cementerio.
El primer Gobierno Comunal constituido en Armstrong (1886) había gestionado la implementación de un cementerio público, pero la Compañía de Tierras se había negado a ceder el terreno.
El advenimiento de una nueva peste de cólera en el país a partir del 16/11/1886, repercutió en la región dejando el lamentable saldo de 110 muertos en el término de 40 días y urgió a las autoridades a tomar medidas de prevención e higiene y a cumplir con la obligación de enterrar los cadáveres en un camposanto, tal como imponían los organismos superiores de Salud a los gobiernos comunales. Sin formalidades legales y aceptando de hecho el ofrecimiento del colono Adriano Bantle, las autoridades tomaron la decisión de cercar un lote de su propiedad, ubicado en la legua 26, frente a las vías férreas, a una legua hacia el este de distancia del pueblo, para habilitar el primer cementerio.
El llamado a licitación del día de hoy, permitirá la construcción de su primera tapia, que sentará las bases para dejarlo definitivamente emplazado en ese lugar.
4 de septiembre de 1966
Domingo
Su fallecimiento se produce en Cañada de Gómez.
Agrimensor de profesión, fue el autor del trazado primitivo del pueblo (20/10/1928) aprobado por Resolución Nº 298, por la que Armstrong fue reconocido oficialmente por el Gobierno Provincial.
Incansable impulsor de los deportes (tiro al blanco, atletismo, ciclismo, etc.) y de numerosas entidades vinculadas con la actividad deportiva, trajo a Armstrong la primera pelota de fútbol para que se realizaran las prácticas en los terrenos del ferrocarril. Descubridor y primer entrenador de Delfo Cabrera.
Secretario Comunal (1911).
Gerente de la Compañía de Electricidad de Armstrong, durante su desempeño se instaló la primera usina generadora de electricidad en el pueblo.
Nacido el 27/1/1875 en Glanmire Cork, Irlanda. Hijo de Patricio y Honorah Cutter. Arribado a la Argentina a los 18 años e ingresado al poco tiempo al plantel del Ferrocarril Central Argentino. Sobrino de Carlos Geary (primer Jefe de nuestra estación ferroviaria), le sucedió en el cargo y se encuentra registrado como tal en el censo de 1887.
4 de septiembre de 1966
Domingo
Un tren que circula con destino a Rosario, embiste la pick up ocupada por los jóvenes José Santilli (h) ―conductor―, Norberto Schiavoni, Miguel Greci y Víctor Terzoni, en momentos en que regresan de un baile realizado en Campo "Las vascas". Santilli y Schiavoni mueren en el acto; Greci queda gravemente herido y Terzoni resulta ileso.
Se cree que la densa polvareda levantada por la gran cantidad de coches que en ese momento transita por el lugar, sería la causante de haber afectado la visibilidad y ocasionado la tragedia.